Saturday, September 11, 2021

11-S ENTRE EL DESCONCIERTO Y LA IRA

 

Por: Eduardo Jiménez J.

ejimenez2107@gmail.com

@ejj2107

 

Pocas veces la nación norteamericana ha sido agredida en forma tan brutal como el atentado del 11 de Setiembre de 2001, empezando apenas el nuevo milenio. Comparable quizás con el que sufrió en Pearl Harbor sesenta años atrás. En ambos casos también se despertó al león y no paró hasta exterminar al enemigo. El autor intelectual del atentado, Osama Bin Laden, fue asesinado por las fuerzas especiales norteamericanas, con la conformidad del presidente, en ese entonces Barack Obama. No hubo ni debido proceso, ni Corte Interamericana, solo eliminar al enemigo. Pocos años después se eliminó también al hijo de Osama. La razón de estado prevaleció antes que el derecho.

 

El atentado sobre las Torres Gemelas encarnaba simbólicamente ir contra la modernidad y los valores de Occidente. Y a modo de los kamikazes japoneses en la II Guerra Mundial, los jóvenes musulmanes se inmolaron con la certeza que Alá les reservaba el paraíso por la valentía mostrada.

 

Encarna tambiĂ©n que la ilusiĂłn de un “mundo perfecto” y homogĂ©neo producto de la globalizaciĂłn fue más un deseo que una realidad. Los bolsones de resistencia brotaron en todo el mundo no occidental y en clases sociales no beneficiadas con la globalizaciĂłn. En los propios EEUU el ascenso de propuestas chovinistas como la de Donald Trump reflejaban ese descontento de los “loosers” del sistema. Por esta parte del mundo, el ascenso de partidos polĂ­ticos nacionalistas y del comunismo más ortodoxo dieron testimonio que no todo era perfecciĂłn en ese aparente mundo ideal post muro de BerlĂ­n.

 

En Oriente desde la irrupción de los ayatolas en 1979, se vive un ambiente cultural e ideológico bastante reaccionario: regresar a las fuentes aurorales del Islam y a su pasado glorioso. De allí el regreso a las tradiciones de los desaparecidos califatos, olvidadas en el proceso de occidentalización que vivía el Oriente o recluida en prácticas minoritarias, incluyendo el papel secundario concedido a la mujer, poco más que instrumento de placer del hombre y reproductor de la especie.

 

Este movimiento de reacción antimodernista y antioccidental se vio reforzado con la globalización económica y cultural de los años 90 en adelante, esparcida más rápidamente gracias al boom del internet. El derrumbe del bloque socialista que polarizaba el mundo en dos, hizo aflorar los nacionalismos de distinto tipo en el mundo entero, incluyendo el Oriente. La retórica del Islam pasó a ser bastante atractiva para muchos jóvenes que rechazaban los valores de la cultura occidental. Quizás Habermas tenía razón, más son choques culturales que desafíos económicos.

 

La toma del poder de los talibanes en Afganistán y la decisiĂłn de convertirlo en un “Emirato Islámico” expresa ese deseo de regresar a Ă©pocas pasadas más gloriosas para el mundo islámico, pasado que a veces es más fantasĂ­a que realidad.

 

Monday, August 30, 2021

JOJO RABBIT: HITLER COMO AMIGO

 

Por: Eduardo Jiménez J.

ejimenez2107@gmail.com

@ejj2107

 

Un niño de 8 años en la Alemania de la II Guerra Mundial tiene como amigo imaginario a Adolfo Hitler, quien es descrito bastante amigable. El pata del barrio que todo niño quisiera tener.

 

Cómo sería si acá se quisiera hacer una película teniendo como amigo imaginario de un niño nada menos que a Abimael Guzmán. Causaría mucha polémica, sería controversial, se traería a la memoria de nuevo los miles de muertos que dejó Sendero Luminoso, terminando como colofón que con esas cosas no se puede bromear.

 

El tiempo permite dar perspectiva a ciertos acontecimientos dolorosos o traumatizantes. La II Guerra Mundial terminó hace 75 años y ha sufrido distintos enfoques en el cine y la literatura. Jojo rabbit puede caricaturizar a Hitler y presentarlo muy friendly. Ha pasado mucha agua bajo el puente.

 

No se puede decir lo mismo de nosotros. Han trascurrido poco más de 25 años desde que fue capturado Abimael Guzmán, este sigue vivo y su movimiento político se ha metamorfoseado en Movadef y muchos de sus miembros ya son gobierno actualmente. Recuerdos muy frescos y presentes.

 

Otra pelĂ­cula que ve el nazismo desde la perspectiva de un niño es El tambor de hojalata, mucho más elaborada que Jojo rabbit y en clave de metáfora: un niño que se niega a crecer encarna la Alemania nazi enana, confundida en ese sentimiento nacionalista que arrasĂł a todo un pueblo. El tambor…, basado en la novela homĂłnima de GĂĽnter Grass, tiende a recrear toda una Ă©poca, un fresco de los años 20 hasta el fin de la II Guerra Mundial, Jojo… se queda muchas veces en lo epidĂ©rmico, en la anĂ©cdota.

 

Lo que sí se criticó a Jojo rabbit fue que no se haya burlado de los movimientos neonazis que existen en la Alemania de hoy y hasta en los propios Estados Unidos, movimientos que, incluso, niegan el holocausto. Como se dice, es fácil patear un muerto.

 

En algún momento el trauma y dolor de lo que hizo Sendero Luminoso pertenecerá al pasado y quizás en ese momento se pueda hacer una película o escribir un libro teniendo como protagonista amistoso al propio Abimael Guzmán. Por ahora, no es el momento.